lunes 13 de octubre de 2008

Aquella noche

Mientras me hablabas, yo te observaba,
se detuvo el tiempo, se paró el día
la pasión me gritaba y yo le cedía.
Mientras me susurrabas, te besaba
se abrieron los corazones,
se impusieron las emociones,
brillaba la luz de tu mirada,
con expresiones de cariño
En tus labios.
Fue una descubrimiento,
una actividad de mimos,
una lujuria de gozos.
Fue una noche sin fin,
sin tiempo para dormir.
Y entonces comprendimos,
que éramos el uno para el otro.